Teresa López González
Una pionera que fue la primera jefa de una estación española Aunque oficialmente la primera mujer reconocida como jefa de estación no llegó hasta 1982, décadas antes Teresa ya desempeñaba funciones similares en el Ferrocarril Vasco-Navarro.
Una ley de 1882 concedió la construcción del ferrocarril de vía estrecha desde Durango a Vitoria y Estella. La complicada situación del tramo Vitoria–Salinas dificultaba encontrar personal, y la compañía decidió contratar a una mujer para dirigir una estación y controlar la circulación ferroviaria.
En 1909 Teresa se convirtió en la primera mujer de la que se tiene constancia en España desempeñando funciones de responsable de circulación.
Comenzó a trabajar a los 17 años. Sus funciones eran equivalentes a las de un jefe de estación: supervisaba la circulación de trenes y garantizaba la seguridad del servicio. Sin embargo, no recibió el mismo reconocimiento ni condiciones que sus compañeros varones.
La empresa le otorgó la categoría de “encargada de estación”, lo que permitía pagarle un salario inferior al de los hombres que realizaban tareas similares.
Entre 1909 y mediados de los 60’s, 42 mujeres trabajaron en puestos de circulación, abriendo camino en un entorno tradicionalmente masculino. Eran, en su mayoría, esposas e hijas de trabajadores ferroviarios y pesar de desempeñar funciones de gran responsabilidad, percibían salarios muy inferiores a los hombres. Además, compaginaban su trabajo ferroviario con las tareas domésticas y de cuidados, afrontando una doble carga laboral.
A pesar de ello, la presencia femenina en puestos de responsabilidad ferroviaria siguió siendo muy reducida durante décadas.
En 1999 solo había siete mujeres jefas de estación en España, apenas el 0,59 % de la plantilla.
La historia de Teresa y de aquellas mujeres pioneras del ferrocarril ha sido recuperada gracias al trabajo “Mujeres en Circulación”, realizado por el Grupo de Trabajos Ferroviarios (GTF), una asociación dedicada a la salvaguardia y difusión del patrimonio industrial. Rinde homenaje a las mujeres que desempeñaron labores de control de la circulación ferroviaria.
Teresa gobernó la estación y, con la misma firmeza, nos abrió el camino a las que llegamos después, antes de que la historia nos mirara.
