La primera acción que se ha realizado, prácticamente al inicio del recorrido en la Plaça Sant Jaume, ha sido en recuerdo de los compañeros desaparecidos en Ayotzinapa, se han depositado 43 flores blancas frente al edificio de la Generalitat, leído el comunicado de los compas y reclamado que “vivos se los llevaron, vivos los queremos” y que no caigan en el olvido.

Durante todo el recorrido se han gritado consignas antirrepresivas, contra la legislación laboral, la precariedad, muerte al estado y viva la anarquia, el pueblo organizado funciona sin estado, etc. La coincidencia con el anuncio de 10 días para que se produzca el ingreso en prisión de los compañeros condenados por protestar en el Parlament de Catalunya ha estado especialmente presente, al igual que la solidaridad con todos los compañeros y compañeras encausados por luchar, recordando que la CGT de Barcelona tiene 5 imputados por diversas Huelgas Generales y que hay cientos de encausados por luchas sociales y sindicales.

En los parlamentos finales han intervenido Laura Gómez, Secretaria General de CGT- Barcelona y encausada junto con Eva por quemar una caja de cartón en la puerta de la bolsa, y a las que se les pide una pena de 2 años y 6 meses siendo las fechas de juicio para los días 6, 7, 8, 9 y 13 de octubre. El compañero del Baix Llobregat, Juan Vázquez, condenado a tres años por los hechos del Parlament, y al que le ha dado la Audiencia Nacional 10 días para ingresar en prisión. El Secretario de Acción Sindical de Barcelona, Juan Carlos de la Pinta, Paco Selas de la FSIM para hablar de la huelga de la contratas de Movistar y el Secretario General de la CGT de Catalunya, Ermengol Gassiot.

La represión se ha endurecido para quienes luchan contra un sistema corrompido desde sus cimientos. La legislación se ha modificado a tal efecto y los jueces la ejecutan desde la más absoluta arbitrariedad. La aplicación sistemática de prisiones preventivas, el aumento del número de encausados, condenados y encarcelados por movilizaciones sindicales y sociales nos retrotraen a épocas en que el aparato judicial era un ejecutor más del estado totalitario.

Las reformas laborales han servido para que los empresarios consigan sus objetivos: tener trabajadores sin derechos. Banqueros y capitalistas siguen aumentando sus beneficios a costa del sufrimiento y de la miseria de gran parte de la población. Cada vez los ricos son más ricos y los pobres más pobres. Sin escrúpulos y aliados para conseguir sus objetivos con la clase política, comparten sus privilegios al tiempo que condenan a amplios sectores de la población a la pobreza más severa, sosteniendo económicamente a los partidos políticos a través de tramas de corrupción que repugnan a cualquier persona decente y de la que salen indemnes, mientras jueces y fiscales hacen la vista gorda en la mayoría de los casos.

La ocupación de espacios en manos de los especuladores para su uso social, el antiautoritarismo, la protesta en la calle, el derecho a reunirse y a manifestarse, cualquier acción de cualquier signo que implique una respuesta al sistema o proponga alternativas laborales, ecológicas, educativas, igualitarias, laicas, de desarrollo humano y social, son fenómenos a los que se responde con un único criterio: represión.

Las detenciones contra anarquistas, okupas, trabajador@s, estudiantes, jubilad@s, l@s que luchamos, muestran que tienen que realizar constantemente montajes fantasiosos que solo existen en sus mentes perturbadas. No tenemos miedo, ni a sus redadas, ni a sus operativos. Ni debe tenerlo nadie en este país que piense que rebelarse ante la injusticia es una necesidad y nunca un delito. Por ello, este 1º de Mayo, también pediremos en las calles la absolución y libertad de tod@s l@s encausad@s por la represión del estado. Porque la injusticia sí es terrorismo, y se organiza desde el estado.

Carlos Navarro

CGT-Prensa Barcelona