Mientras otros nos venden los avances laborales y económicos logrados en los últimos años por el llamado gobierno más progresista, la clase trabajadora sigue viviendo una situación muy distinta: precarización del empleo, pérdida de poder adquisitivo, dificultades para acceder a una vivienda digna o una conciliación que sigue sin ser una realidad efectiva, es nuestra problemática cotidiana.

Los ferroviarios y ferroviarias no escapamos a esta situación. Las políticas de liberalización, la externalización masiva de tareas y el abandono del mantenimiento de calidad están deteriorando de forma evidente nuestras condiciones laborales.

Muchas personas trabajadoras se sitúan cerca del salario mínimo, aumenta la flexibilidad en funciones y horarios; las jornadas, lejos de adaptarse a los nuevos tiempos, se alargan hasta las 10, 12 o incluso 24 horas; se debilita la estabilidad de las plantillas y la conciliación sigue siendo, en muchos casos, imposible.

Y, por supuesto, la seguridad. Este año hemos vuelto a comprobar hasta dónde puede llegar el deterioro del sistema. Los accidentes de Adamuz y Gélida nos han dejado la pérdida de tres compañeros: dos maquinistas y un tripulante.

Si esto fuera poco, el contexto global marcado por la guerra, la deshumanización y el avance del fascismo de extrema derecha, deja patente que se hace más necesaria que nunca una alternativa combativa, que impulse la unidad de la clase trabajadora y el encuentro del antifascismo y el antimilitarismo. Sin esa unidad de acción será imposible hacer frente a un modelo económico que nos precariza, nos divide y nos debilita.

Contra esta lacra seguimos peleando desde el SFF-CGT. Fuimos, somos y seremos una herramienta de organización y lucha para quienes trabajan en el ferrocarril. Es necesario organizarnos para defender nuestras condiciones laborales, para construir un modelo de ferrocarril seguro y de calidad y seguir peleando por una sociedad más justa e igualitaria.

Por ello, animamos a todas las personas trabajadoras del ferrocarril a participar en las manifestaciones convocadas en sus territorios con motivo del 1 de mayo.