A nadie se nos escapa la situación de deterioro por la que se encuentra pasando el ferrocarril convencional, agudizado por el abandono consciente de las diversas administraciones, más preocupadas en ponerse medallas en la construcción de líneas de Alta Velocidad que en proporcionar inversión, dotar de plantilla y material digno para atender un servicio público, el de cercanías y Media Distancia, usado por más del 95% de la población.

Esta situación denunciada por el SFF-CGT hasta la saciedad y que ha formado parte de las numerosas movilizaciones que hemos llevado a cabo, se encuentra en su momento más crítico en Cataluña, donde nos encontramos con un panorama de continuas obras realizadas contra reloj, sin un decalaje temporal lógico y con cierres de tramos por mal estado de la vía continuos transbordos de tren a autobús, que está suponiendo un verdadero desbarajuste y quebradero de cabeza tanto a las personas usuarias como a las personas que trabajamos en el ferrocarril. En Cataluña, la mejor prueba de estas vergüenzas fue, por desgracia, el accidente de Gelida.

El cabreo lógico de la ciudadanía lo sufrimos el personal que estamos en primera línea de trato con el público y que, además, sobrellevamos una merma en las claves variables asociadas a la venta, 468 para estaciones y 047 a intervención, con la implantación de la gratuidad de los títulos de transporte desde el pasado 26 de enero y que se va ampliando, de momento, hasta el próximo 30 de abril, situación que por lo pronto no parece que tenga pinta de cambiar.

Desde el SFF-CGT nos hemos dirigido por escrito a la Dirección de RRHH solicitando que se adopten medidas que compensen la pérdida retributiva respecto a estas claves, que viene a agravar y a penalizar la difícil situación que ya arrastramos con una situación de la que ni mucho menos somos responsables. Tras la pandemia, una situación asimilable de pérdida de poder adquisitivo fue compensada de manera extraordinaria en nómina, no se trataría de algo extraño.

Esperamos que por parte de la Dirección consideren tomar medidas al respecto, aunque no descartamos, frente a una negativa o ante la inactividad, la adopción de otras acciones más contundentes.

¡Tenemos que recuperar derechos en el IV Convenio Colectivo de Renfe!