Desde el SFF-CGT no podemos quedarnos de brazos cruzados ante los constantes ataques de la Dirección del Grupo RENFE —a través de Renfe Mercancías SME— contra la carga de trabajo de Ingeniería y Mantenimiento, que comprometen, aún más si cabe, el futuro de las bases de mantenimiento.

No lo hicimos en marzo y abril, cuando seguimos adelante con las movilizaciones pese a la traición de los sindicatos mayoritarios, que firmaron un acuerdo de desconvocatoria de huelga tan infame como vacío de contenido. Los hechos no han tardado en demostrarlo: la Dirección de la empresa continúa avanzando en el desmantelamiento de Renfe Mercancías, arrastrando con ello a Ingeniería y Mantenimiento a una progresiva desaparición.

Así lo evidencian los siguientes pasos:

  • El 9 de mayo, Renfe Mercancías publicó la licitación del mantenimiento correctivo y preventivo de 65 locomotoras de la serie 333.3, carga de trabajo que actualmente asume en su mayoría el taller de Ourense, afectando también a Salamanca, Sevilla y Vicálvaro.
  • El 3 de julio, anunció la licitación del servicio de mantenimiento preventivo y correctivo de todo tipo de vagones, afectando a las bases de León, Miranda y Córdoba.
  • El 4 de julio se sumó una nueva licitación para el mantenimiento de vagones portacontenedores, portacoches y portasemirremolques, comprometiendo directamente la carga de trabajo en numerosas bases de mantenimiento.

Todo esto sucede mientras Renfe Mercancías busca socio inversor, acelerando la privatización de las cargas contratadas históricamente con Ingeniería y Mantenimiento. Una estrategia que vulnera los acuerdos alcanzados en materia de coordinación entre ambas sociedades, y que debía garantizar que la tracción y el mantenimiento continuaran en el seno del Grupo Renfe para mejorar la fiabilidad y disponibilidad del material rodante.

Mientras SEMAF, CCOO y UGT firman pactos vacíos de cumplimientos, desde el SFF-CGT actuamos:

  • Hemos presentado denuncia ante la Dirección Especial de Inspección de Trabajo.
  • Hemos interpuesto recursos ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales.
  • Hemos exigido que se justifique —de forma objetiva y documentada— la supuesta falta de recursos propios, que en ningún caso puede ser excusa para privatizar.

Lo decimos alto y claro: no vamos a tolerar que se vacíen los talleres. No vamos a permitir que se desmantele el empleo público. Y no vamos a aceptar que se siga troceando el ferrocarril sin oposición.