El intento de confusión de Renfe difundiendo información errónea sobre la desconvocatoria de las huelgas, tratando de desmovilizar a las plantillas no ha conseguido aplacar las ganas de luchar de los ferroviarios y ferroviarias por su futuro. Esta estrategia no es nueva, pero lo que queda claro es que el único objetivo es desmovilizar a la plantilla y desactivar la lucha por el ferrocarril público y social.

A pesar de estos intentos de boicot, la respuesta ha sido contundente.

Las concentraciones de hoy en numerosos territorios (Madrid, Barcelona, Málaga, León, Sevilla, Valladolid, Cantabria...) han sido multitudinarias. Lejos de desmoralizar a los ferroviarios y ferroviarias, el intento de manipulación ha demostrado que la plantilla sigue en pie de guerra por su futuro.

UN ATAQUE DIRECTO AL DERECHO A HUELGA

Lo ocurrido en las últimas horas es un ataque directo al derecho a huelga de las personas trabajadoras y de las organizaciones sindicales. Han tratado de manipular, dividir y desorientar a los trabajadores y trabajadoras, aprovechándose de la inexperiencia de muchas personas en este tipo de conflictos. Todo ha sido una maniobra calculada para desactivar la protesta y legitimar un acuerdo que, lejos de dar garantías, abre la puerta al desmantelamiento progresivo del ferrocarril público.

SIN DAR VOZ A LA PLANTILLA

Las irregularidades de este proceso de negociación han sido indignantes y una auténtica burla a los derechos de los trabajadores y trabajadoras ferroviarias. Si en 2023 el propio Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible permitió que el SFF-CGT consultara con su afiliación antes de firmar un acuerdo, este año el escenario ha sido radicalmente diferente.

Ahora, el Secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible ha impuesto el silencio, negando la posibilidad de someter el acuerdo a la decisión de nuestra afiliación. Se ha impulsado una negociación sin transparencia, con reuniones exprés y presiones constantes para cerrar un pacto sin contar con la voz de quienes verdaderamente se juegan su futuro: los ferroviarios y ferroviarias.