EL DINERO EN ADIF, ESE GRAN TRAMPANTOJO

Adif lleva años interpretando un gran trampantojo: no hay dinero, no podemos sentarnos y hablar de las nuevas funciones en nuestro trabajo y de su retribución; sin embargo, cada vez se abonan más horas extras y más conceptos fluctuantes. No nos vale la excusa de que “no hay pasta” para abordar la negociación de una nueva ordenación profesional, porque la realidad es implacable y delata el engaño.

LOS DATOS HABLAN

Hay una bolsa de dinero (no pequeña) que se destina, por ejemplo, a pagar horas extras, reemplazos o descansos no disfrutados. Y esa bolsa crece año a año. En 4 ejercicios se ha disparado la partida destinada a pagar estos conceptos. En 2023, sin ir más lejos, se pagaron más de 22 millones de euros en horas extras. Más de 3.600 millones de pesetas. Y lo más grave: equivalen al menos a un 1 millón de horas extras, es decir, a más de 650 puestos de trabajo.

Adicionalmente, hay una masa salarial que se ha liberado con la jubilación de buena parte de la plantilla (la gente que entra no cobra lo mismo que la que ha salido). Está claro que pasta hay.
Hoy se ha abierto la Mesa de Ordenación Profesional. La empresa, fiel a su tradición, ha adelantado su propuesta de ordenación profesional: hablar de ella. No nos vale. Esta mesa debe ser ambiciosa para desarrollar en este nuevo convenio de una vez por todas una ordenación profesional actualizada y destinar todo ese dinero que sabemos que existe para remunerar el incremento de cargas de trabajo y las nuevas funciones que nos han impuesto. Todo esto significa un aumento de nuestra productividad. Nuestro trabajo ahora vale más, pero cobramos lo mismo.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA REORDENACIÓN PROFESIONAL?

No solo para mejorar nuestro salario. También para dotarnos de mecanismos de defensa ante los abusos de la empresa y para que nuestras funciones estén bien reguladas.

Adif lleva años implantando unilateralmente nuevos modelos productivos en Infraestructura, Circulación, Estaciones y Oficinas, aprovechando la renovación de la plantilla y la buena fe de quienes ingresan. Poco a poco va cambiando nuestra forma de trabajar, deteriorando nuestras condiciones laborales. Por todo ello, no vamos a tolerar que esta mesa sea vaciada de contenido y limitarnos a hablar de temas puntuales, como posiblemente pretende la empresa.

Necesitamos una nueva ordenación profesional donde negociemos nuestras funciones, condiciones y retribuciones. Y que la impresa no nos imponga otras sirviéndose del carácter caduco de la actual norma. Desde el SFF-CGT vamos a luchar con todas nuestras fuerzas para firmar un nuevo convenio que aborde por fin, después de décadas de postergación, la reordenación profesional.