Durante demasiado tiempo hemos sido testigos de la politización de las infraestructuras ferroviarias, utilizadas como ficha de negociación entre el gobierno central y el catalán. Las personas que trabajamos en el ferrocarril nos encontramos en desacuerdo con la infravaloración de nuestro trabajo y la instrumentalización del transporte ferroviario de Rodalies como herramienta de presión política. Además, repudiamos el vandalismo contra las infraestructuras ferroviarias con fines políticos para las elecciones en Cataluña.
Desde el Sindicato del Sector Federal Ferroviario de la CGT defendemos los derechos de la clase trabajadora, las condiciones laborales de las plantillas de las empresas públicas y de las empresas auxiliares y la integridad de las mismas para el beneficio de todos los que en ellas trabajamos.
Es crucial destacar que el mal estado de las infraestructuras ferroviarias no solo amenaza nuestra integridad laboral, sino que también pone en peligro nuestra seguridad. El deterioro de las infraestructuras y del material rodante ferroviario está dando lugar a continuas agresiones físicas y verbales contra el personal ferroviario. Situación inaceptable e intolerable para una sociedad civilizada.
Asimismo, es urgente reconocer la necesidad de apostar por un ferrocarril público, social y sostenible que permita a la ciudadanía acudir a los centros de salud, ir al trabajo y volver a sus casas de manera segura, eficiente y puntual. La inversión en la mejora y mantenimiento de las infraestructuras y el material rodante ferroviario es fundamental para garantizar un servicio de calidad y un entorno laboral seguro.
Desde el SFF-CGT rechazamos enérgicamente el uso de las infraestructuras ferroviarias con fines políticos y exigimos una atención urgente a la situación de deterioro que enfrentamos. Es hora de poner fin a la politización del ferrocarril y garantizar la integridad de nuestras infraestructuras y la seguridad de nuestro personal.
SFF-CGT: SOLIDARIDAD, HONESTIDAD Y TRANSPARENCIA