UNIDAD Y ALTURA DE MIRAS
Quizá no somos del todo conscientes de que nos encontramos ante uno de los momentos más decisivos en la historia del ferrocarril público. El acuerdo entre el PSOE y ERC para el traspaso de Rodalies y Regionals (así como la privatización de Renfe Mercancías) supone un paso de gigante hacia la desmembración de Renfe y Adif y en la constante privatización del ferrocarril.
UNIDAD DE ACCIÓN
Ante retos de tal magnitud se necesita altura de miras. Y, sobre todo, unidad. Si personas trabajadoras y fuerzas sindicales no remamos en la misma dirección, no tendremos la fuerza suficiente para defender el modelo de ferrocarril público que conocemos. Amagar con romper esa unidad es un ejercicio de enorme irresponsabilidad y supone abrir grietas innecesarias en pro de intereses que poco tienen que ver con los de las personas trabajadoras. Solo CC OO y el SCF sabrán si esos intereses están por encima del futuro de nuestros puestos de trabajo, de nuestros derechos y del modelo de ferrocarril público.
Los Comités Generales de Empresa (CGE) de Renfe y Adif van a firmar “sin acuerdo” las dos comisiones de conflictos presentadas en ambas empresas. Por mayoría, aunque sin unanimidad en el CGE de Adif, las fuerzas sindicales iremos juntas en esta batalla.
PROPUESTA INSUFICIENTE
En los meses de noviembre y diciembre ambos CGE convocaron una serie de huelgas, que fueron desconvocadas con la firma de un acuerdo con el Ministerio en el que este se comprometía a garantizar la integridad del Grupo Renfe y de Adif, manteniendo sus plantillas y su operación y a contar con las personas trabajadoras en todo el proceso de negociación de la transferencia de Rodalies y Regionals.
Este acuerdo se ha traducido en el ofrecimiento del Ministerio a participar en un grupo de trabajo aislado, sobre relaciones laborales y sindicales. Y hasta ahí podemos leer. Su “generoso” ofrecimiento no satisface en absoluto nuestras reivindicaciones y supone el incumplimiento de lo firmado por ambas partes. La hoja de ruta del acuerdo entre Gobierno y Generalitat sigue su curso, y el modelo hacia el que caminan es a todas luces incompatible con el compromiso de no desmembrar ambas compañías.
LA LUCHA SIGUE CUESTE LO QUE CUESTE
Los y las afiliadas del SFF-CGT aceptaron desconvocar las huelgas dando un voto de confianza al acuerdo. Pero también expresaron su voluntad de convocar nuevas movilizaciones si la negociación no avanzaba o no aseguraba los intereses de las personas trabajadoras del sector ferroviario.
De norte a sur, de este a oeste. Hay que echar el resto y plantar cara. Ya hemos visto los pasos que se han dado en los desmantelamientos de otros servicios públicos, como la Sanidad o la Educación. Desgraciadamente ya conocemos la hoja de ruta. No dejemos que la apliquen también en el aniquilamiento del ferrocarril público y social.
SFF-CGT: SOLIDARIDAD, HONESTIDAD Y TRANSPARENCIA