El pasado 5 de octubre nos dirigimos por carta al Presidente del Grupo Renfe, a la Ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y a los grupos parlamentarios que acaban de componer el Congreso de los Diputados para trasladarles nuestra profunda preocupación por las últimas informaciones sobre el futuro de Renfe Mercancías y la creciente tendencia hacia la privatización dentro del Grupo Renfe.
En el día de hoy hemos mantenido una reunión con el Director General de Seguridad, Organización y Recursos Humanos y el Director General de Renfe Mercancías en la que hemos trasladado nuestra inquietud por la amenaza de las condiciones laborales de la plantilla de Renfe Mercancías, y el escenario incierto que se plantea para Renfe Fabricación y Mantenimiento, que podría experimentar una pérdida de cargas de trabajo en favor de nuevas empresas dedicadas al mantenimiento del material rodante.
Nos presentan como única solución a las perdidas que arrastra Renfe Mercancías la creación de una sociedad mixta al 50% con Medlog, una entidad que forma parte de MSC, cediendo el 50% de activos, fondos de comercio y personal. Nos comunican que su intención es que las personas trabajadoras de Renfe Mercancías no vean alteradas sus condiciones laborales: no habrá movimientos forzosos, se abrirá un periodo de permeabilidad y en cuanto se cierren las condiciones económicas del acuerdo se abrirá una mesa de dialogo en la que clarificar la situación laboral de las personas afectadas.
En cuanto al futuro de Renfe Fabricación y Mantenimiento nos aseguran que no se vería afectado ya que MSC no tiene talleres en territorio español. Sin embargo, ya ha pasado otras veces. Tras la privatización de las mercancías a favor de Continental Rail, el mantenimiento de las unidades no se siguió dando en los talleres de Renfe de la cornisa cantábrica.
Desde nuestra perspectiva, la respuesta a las dificultades financieras de Renfe Mercancías no radica en la privatización ni en la precarización del empleo. Abogamos por la optimización de la gestión, basada en los principios de utilidad pública y la consideración de la rentabilidad social, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible y la transición hacia una economía más ecológica.
Resulta sorprendente que en un momento en el que Renfe está implementando un proyecto de descarbonización, digitalización y mejora del sistema de transporte de mercancías por ferrocarril, con una inversión significativa de más de 122,7 millones de euros en la adquisición de equipos respetuosos con el medio ambiente, se esté considerando la cesión de activos y personal a una entidad privada.
Desde CGT seguiremos luchando por frenar la privatización y el desmantelamiento del ferrocarril público, social y sostenible que se está llevando a cabo ya de forma clara. Seguiremos luchando contra cualquier pérdida de derechos y por el mantenimiento de empleos de calidad, no solo es asegurar las condiciones de las que están sino de las que vendrán.
CGT LUCHA POR TUS DERECHOS. ¡ÚNETE!