La creación de la nueva sociedad Renfe-Proyectos Internacionales S.M.E S.A. constituye un nuevo golpe para todos y todas las que defendemos el ferrocarril. Desde CGT persistimos en nuestra oposición a la creación de nuevas sociedades que socavan lo público y lo exponen a nuevas privatizaciones. Sin embargo, hoy hemos vuelto a presenciar la actitud pasiva de los sindicatos mayoritarios, quienes parecen firmar acuerdos sin considerar sus posibles repercusiones.
Una nueva sociedad no va a generar más puestos de trabajo de calidad. La “Adenda al acuerdo de garantías de Renfe” persigue un único objetivo: dotar de libertad a una empresa pública para precarizar el empleo en el extranjero. ¿Por qué disponer de personal expatriado si ahora Renfe puede crear una filial en otro país y contratar nuevo personal con condiciones inferiores a las del Convenio Colectivo? Por no hablar de la cantidad de puestos de Dirección que crearán para administrar las futuras filiales.
Una vez más, SEMAF, CCOO y UGT se limitan a dar validez a la partición de Renfe en una nueva sociedad, firmando la adenda sin inmutarse ni pensar en la plantilla. ¿Qué sentido tiene que destaquen que la creación de esta nueva división es positiva de cara a la “expansión de Renfe” mientras los interventores e interventoras de internacional llevan en huelga desde el 4 de agosto?
Paso a paso, estamos viendo cómo se avanza hacia un proyecto de fragmentar primero, para privatizar después que tendrá afectación a todos los trabajadores y trabajadoras ferroviarias. Lo estamos constatando con Renfe Mercancías once años después.
Desde CGT no permaneceremos impasibles y seguiremos luchando, aunque sea en solitario, por frenar el avance de la privatización que se está produciendo y que no es una mera amenaza, es un hecho constatado. En la reunión Extraordinaria del Comité General de Empresa del próximo viernes, seguiremos posicionándonos en contra de todo aquello que suponga una pérdida de derechos laborales. Se avecinan tiempos difíciles para el Grupo Renfe, es momento de unirnos y no seguir dividiéndonos. En juego está el futuro de las condiciones laborales de la plantilla.
CGT. EL FERROCARRIL NO SE VENDE