L@s trabajador@s del colectivo de Fabricación y Mantenimiento llevamos años sometid@s a cambios según soplen los aires políticos, con un futuro cada vez más incierto motivado por la falta de inversiones en las instalaciones, la externalización de trabajos y la realización de mantenimientos por parte de los fabricantes, tareas que reportan grandes beneficios a las empresas involucradas.
Si alguien tenía esperanzas de que el III Convenio Colectivo del Grupo Renfe iba a suponer una mejora salarial y de condiciones laborales, esto ha sido un espejismo, ya que los mayoritarios han acabado firmando a la primera de cambio, conformándose con lo que íbamos a heredar sí o sí de la Función Pública (subida salarial y reducción a 35 horas) y sin luchar por un convenio justo para los trabajadores y trabajadoras, olvidándose de las reivindicaciones que con tanto bombo difundían en sus comunicados, asambleas y corrillos.
Se ve que cuando fueron a firmar les falló la memoria y se olvidaron de las reivindicaciones del colectivo de talleres:
Desaparición de la clasificación de las bases de mantenimiento (mínimo y máximo igual en todas las bases).
Movilidades geográficas y funcionales transparentes, con publicación del número de vacantes por cada especialidad y centros de trabajo.
Ampliación en el 2023 de las plazas de jubilación parcial en las industrias manufactureras (con 61 años te puedes jubilar, no dejes que los mayoritarios se olviden de ti).
Nueva regulación de la brigada de socorro y la asistencia técnica en línea que permita la conciliación de la vida familiar y laboral.
Establecimiento en todas las bases de mantenimiento de un calendario de trabajos en sábados, domingos y festivos.
A las que tenemos que sumar las reivindicaciones comunes a otros colectivos:
Categorías de Ingreso y cláusula 14.6, firmadas en el I Convenio Colectivo por el resto de sindicatos, incluido SF.
Desde CGT siempre hemos apostado por la creación de empleo y el rejuvenecimiento de la plantilla, pero no puede ser a costa de las condiciones salariales del personal de ingreso, que ahora mismo se aleja poco del Salario Mínimo.
Aplicación de la jornada de 35 horas en jornadas completas, como en Adif. Su aplicación (temporal y unilateral) en Fabricación y Mantenimiento ha sido al antojo de las jefaturas de los talleres, sin respetar la normativa laboral vigente. En el colectivo de talleres estamos hartos de que cambien nuestras condiciones laborales dependiendo de los criterios del jefe de turno, sin tener en cuenta que esta empresa se rige por una normativa laboral. Los talleres tienen que dejar de ser Reinos de Taifas. De cualquier modo, todavía es un asunto pendiente de negociación (hasta el 30 de mayo) y tenemos tiempo para revertir esta situación, pero como la negociación sea igual que la de las 37,5 horas, “vamos apañaos”.
Hay nubes en el horizonte, pero el 7 de marzo podemos empezar a disiparlas.