El personal operativo de Renfe siempre creímos que la profesionalidad, la actitud, la aptitud, el compromiso y la aplicación correcta de la formación recibida eran elementos fundamentales para el desarrollo de nuestro trabajo, conjugado siempre con un principio esencial, la Seguridad. Principio renovado por la implantación y transformación de la nueva Cultura de Seguridad Operacional.

Sin embargo, y desde hace unos días, varios colectivos vienen siendo “Informados” a través de SMS y correos corporativos, con un carácter llamativamente amenazante, sobre la necesidad de cumplir con nuestro servicio como prioridad absoluta. En caso contrario, señalan que será abierto expediente disciplinario. Hasta aquí parecería del todo normal si no fuera por un pequeño detalle: Que la responsabilidad de las miles de supresiones de trenes recae directamente en quienes ahora envían la comunicación.

Maquinistas, interventores, supervisores… han sido y siguen siendo los últimos y máximos responsables de la SEGURIDAD en el tren y sus pasajeros. También, los responsables directos ante la justicia en caso de que su decisión afecte a la integridad y seguridad.

Algo tan obvio y necesario parece que pasa inadvertido por la empresa, pese a tener acontecimientos desastrosos tan recientes para tod@s. Obviando, claramente, el estado de la mayoría de la flota de trenes y sus múltiples y más que denunciadas averías.

Obviando el estado de la vía en muchos puntos kilométricos, la dejadez en el estado y conservación de estaciones, la falta de personal de maniobras y mantenimiento para que todo funcione a la perfección, y un sinfín de deficiencias que, por supuesto influyen en la seguridad en la circulación y en el hecho de que un maquinista (por ejemplo) de “inútil” un tren y no pueda concluir su recorrido y/o llegar a su destino, al menos a la hora prevista.

Además, tendríamos que recordar a la empresa, la existencia del famoso “Procedimiento 13”, avalado por la AESF, que nos indica cuándo DEBEMOS dejar inútil un tren en origen o en circulación, por deficiencias que comprometen a la seguridad y que se producen más a menudo de lo que nos gustaría. Si la empresa pretende, que dejemos de lado nuestro compromiso con la seguridad, por encima de la producción… con la CGT han topado.

Por tales motivos y por el beneficio de tod@s en materia de seguridad y profesionalidad, denunciamos enérgicamente el carácter intimidatorio de dichas comunicaciones a los trabajadores, además de estar estudiando acciones legales si fueran pertinentes; y por seguro advertir a la empresa sobre el principal objetivo de nuestra profesión, que es la seguridad de los trabajadores y viajeros, por encima de la producción.

Hay que cumplir la OSP, pero no a cualquier precio.

CGT, SEGURIDAD, HONESTIDAD Y TRANSPARENCIA.