En el sector ferroviario, las mujeres estamos en lucha contra la discriminación, directa o indirecta, contra la precarización de los trabajos feminizados, contra la doble jornada laboral, contra la consideración de los derechos de conciliación como un don y no como un derecho, lo que lleva a su aplicación cicatera; contra todos los elementos que desembocan en las persistentes brecha salarial y brecha de pensiones.
Las ferroviarias estamos en contra de las desigualdades, del patriarcado, del capitalismo y todas las estructuras que sostienen la opresión que sufrimos como mujeres trabajadoras.
En el Sector Ferroviario, conocemos bien los obstáculos para la igualdad real entre trabajadoras y trabajadores:
- En las empresas privadas, hemos de luchar contra la precarización de los puestos de trabajo ocupados mayoritariamente por mujeres, vinculados a la atención al cliente y a tareas de cuidados. Esta feminización es la excusa para devaluar los puestos de trabajo, sumir nuestras vidas en la precariedad y, con nuestra explotación, asegurar el beneficio de empresas externalizadoras y contratistas.
- En Ferrovial, la discriminación de las mujeres es absoluta. Manuales de uniformidad sexistas, incumplimiento de los acuerdos de reducción de jornada y concreción por guarda legal, obligando bajo amenaza a negociar nuevas condiciones, maniobras para evitar la promoción de trabajadoras que hacen uso de los derechos de conciliación, ausencia de un plan de igualdad específico…
- En Logirail, la Dirección se ampara en la casi completa desregulación de las relaciones laborales para asegurar la explotación y discriminación de las trabajadoras, también segregadas en la ocupación de los puestos de cuidados y atención al cliente.
- En las empresas públicas, la tradicional masculinización del sector es todavía una inercia que vencer para avanzar hacia la igualdad, así como las inercias heredadas de falta de transparencia y el interesado olvido de las tareas de cuidado.
- En Adif, la falta de transparencia y de ambición de empresa y sindicatos impide diseñar un plan de igualdad que introduzca medidas efectivas para acabar con la masculinización de la empresa y mejorar el reparto corresponsable del trabajo de cuidados.
- En Renfe, la Dirección se vale de la falta de transparencia y de la exclusión de parte de la Representación Legal de los y las Trabajadoras para impedir cualquier avance hacia la igualdad real, como demuestra el chapucero II Plan de igualdad, firmado por Dirección y SEMAF-CCOO-UGT y que la Dirección General de Trabajo se ha negado a dar carta de validez, o los problemas. Las mujeres de CGT – Sector Federal Ferroviario vamos a luchar por derechos laborales y regulación de las condiciones de trabajo, planes de igualdad ambiciosos y convenios no discriminatorios: por la igualdad absoluta y real. CGT, SORORIDAD, HONESTIDAD Y TRANSPARENCIA