En el mes de marzo del año 2020, ante la llegada de la pandemia de COVID-19, con el consiguiente confinamiento, y aplicación de numerosas medidas relativas a los espacios públicos, RENFE decidió cancelar la circulación de numerosos trenes, tanto comerciales como de servicio público. Un año y medio después, la inmensa mayoría de las medidas tomadas por las autoridades han sido revocadas y los servicios restablecidos en su mayoría. Sin embargo, RENFE sigue sin poner en marcha muchas de las circulaciones canceladas sin dar ninguna explicación. En marzo de 2021 se comprometió a un “progresivo” restablecimiento de los mismo, lo que se ha traducido en un mínimo goteo de nuevas (viejas) circulaciones, muy lejos de alcanzar aún las antiguas cifras.

Entre los servicios aún cancelados, destacan una grandísima cantidad de Obligaciones de Servicio Público. Precisamente, aquellas que se deben considerar esenciales, que realmente vertebran el estado, y que dan servicio a unas regiones cada vez más desatendidas y consecuentemente despobladas. Hay numerosas poblaciones que se han quedado con una cantidad mínima de servicios ferroviarios, que resultan inútiles para esos viajeros a los que RENFE ha abandonado, y a los que parece que no interesa recuperar.

Hablamos de OBLIGACIONES DE SERVICIO PÚBLICO. Tres palabras que parece ser que para RENFE ya no significan nada, pero CGT son el núcleo fundamental del trabajo que realizamos, y lo que da sentido a esta empresa pública.

¿Por qué RENFE no ha restablecido ya con normalidad todos los servicios? ¿Es que quiere aprovechar el comodín de la pandemia para deshacerse de lo que sus directivos parecen considerar un lastre? ¿Es que quiere solucionar el agujero financiero provocado por aventuras como el AVE a La Meca (185 millones de euros de deuda) a costa de los viajeros más humildes? ¿Quiere, una vez más, hacer imposible el uso del ferrocarril público y expulsar a los viajeros para luego tener excusa con la que eliminarlo definitivamente? ¿Seguirá apostando por alta velocidad para unos pocos y por el desmantelamiento de la red ferroviaria en el resto del Estado?

La defensa del ferrocarril público y social es uno de los emblemas de nuestro sindicato, y no consentiremos que se desmantele de forma tan burda y descarada. Ya hemos interpuesto una Comisión de Conflictos en la que denunciamos esta situación, exigiendo el restablecimiento de los servicios ferroviarios. También hemos incluido, en dicha comisión de conflictos, la falta de personal que conlleva el cierre de taquillas y puestos de atención al cliente, la supresión de trenes y la falta de una revisión adecuada de los materiales.

En CGT, consideramos que es vital, para la cohesión social y la vertebración del territorio, el restablecimiento total e inmediato de todas las circulaciones, y que no caben más excusas para retrasarlo.

TRANSPARENCIA, HONESTIDAD Y LUCHA. AFÍLIATE A CGT.