La semana pasada tuvimos conocimiento directo de que Renfe había decidido no abonar en la nómina de junio la percepción de la beca formativa para el personal comercial proveniente de la Oferta Pública de Empleo de 2020.
Se notificó verbalmente del hecho a las personas afectadas mediante uno de los formadores al que encasquetaron el marrón de informarlo. No entramos en si el tacto para comunicarlo fue el mejor, pero lo que está claro, es que los responsables de la decisión se escondieron para no dar la cara, mostrando un comportamiento que tiene una definición muy clara en el diccionario.
La peregrina explicación es que al empezar la formación con posterioridad al día 15, claro, ya estaba cerrada la nómina. Así que, ya se pagará en la nómina de julio como atrasos.
Por tanto, y sin ningún reparo, dejaban sin los escasos ingresos de los que consta la compensación formativa a casi 200 compañer@s. Ya os apañaréis con vuestros ahorros, si os quedan, con vuestras familias, vuestras hipotecas o alquileres.
Ante esta situación, CGT fue la única organización sindical que movió ficha para paliar esta situación. Estableció una comisión de conflictos para intentar dar una solución al tema pues, al ser Renfe una empresa participada por el estado, con gran cantidad de medios humanos, recursos técnicos, creemos que sólo cuesta voluntad y empatía el no dejar en la estacada a tus trabajadores y trabajadoras más vulnerables.
Pues, que si quieres arroz Catalina. Lo más impactante es la falta de empatía que se mostró y se muestra por estas personas que empiezan a trabajar en la empresa en unas condiciones "lumpen". Especialmente se pudo comprobar durante la ya citada comisión de conflictos.
Bienvenid@s a Renfe. Alguien os dijo en la formación que Renfe no era un Ferrari, sino un Mercedes. A nosotros cada día nos parece más un Opel Corsa del 92, amarillo y con infinitos abollados.
TRANSPARENCIA, SEGURIDAD Y HONESTIDAD. SUMA CON CGT