Sin temor a equivocarnos, las concentraciones del día de hoy han supuesto la superación de las diferencias que habitualmente creemos poseer respeto del otro. Hoy, miles de trabajadores/as y compañer@s de otros servicios y empresas hemos salido a reivindicar el derecho a seguir llevando a cabo una actividad laboral en el transporte ferroviario que lo complementa y marca distancias respecto a otros en calidad, seguridad, prevención y marca. Concentraciones que van a seguir produciéndose hasta el anterior instante en el que se firme un compromiso serio de continuidad de nuestra actividad laboral por parte de las empresas y del Ministerio de Fomento.
Hoy, hemos levantado nuestra voz y puesto los pies en el suelo para defender nuestra dignidad como personas, y lo hemos hecho convencid@s de que esta es la única forma para poder incidir en las decisiones de las empresas y la clase política. Porque sentarse a esperar, hablar desde escalones de menor posición y respetar los tiempos que otros marcan, nos llevarían a la aplicación de la legislación pura y dura. O dicho más claro, al subsidio por desempleo.
Hoy en Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, Bilbao, A Coruña, Sevilla, Málaga e Irún. El 23 frente al Congreso de los Diputados, el 30 frente a la sede de la Dirección de Renfe, y así, hasta dónde sea necesario y preciso. Porque hemos venido para quedarnos.
El Sector Federal de la CGT, ha estado junto a la afiliación y el resto de formaciones sindicales que sabemos perfectamente cuál es el camino a seguir. Compromiso que pasa por la defensa a ultranza de los intereses de las trabajadoras y trabajadores, de sus familias, lejos de intereses políticos y posicionamientos estratégicos de oportunidad. El camino está marcado y es claro, debemos seguir caminando en este sentido.
La máxima es, que si la normalidad vuelve al transporte ferroviario, nosotr@s queremos formar parte de ella, sí o sí. No vamos a volver a pagar esta crisis del sistema que nos ha venido impuesta.
Como trabajador/a, puedes quedarte en el banco de la estación esperando un tren que no llegará. O también, coger este tren en el que la mayoría nos hemos subido con un destino concreto e inamovible. Desde la Libertad, elige, pero no te equivoques, porque el precio del error es muy alto.
POR TU SEGURIDAD EN EL EMPLEO
ELIGE CGT