Recientemente se ha cumplido el centenario de un importantísimo logro para l@s trabajadores/as que supuso un antes y un después; un derecho conseguido mediante la lucha obrera anarcosindicalista: La jornada de 8 horas.

Todo comenzó en "La Canadiense" (como se conocía popularmente a la empresa Riegos y Fuerzas del Ebro) a causa del despido de 8 obreros que se negaron a aceptar una reducción de su salario. Se les unieron los trabajadores textiles, los del sector eléctrico, abastecimiento de agua, luz, gas, servicios públicos... Así hasta 44 días, llegando a declararse el Estado de Guerra.

Hubo detenidos, despedidos y represaliados... Pero lo que hubo realmente fue valor y compañerismo. Trabajadores que lucharon contra la opresión sin importar categorías o sectores. Finalmente, y gracias a la presión de trabajadores y sindicatos, se consiguió la liberación de presos sociales, la jornada de 8 horas y el pago de la mitad del tiempo que duró la huelga.

En la actualidad, nos encontramos con sindicatos elitistas que aplican en su funcionamiento modelos macroeconómicos (modelos insider-outsider), que solo defienden a un específico grupo de trabajadores (ni siquiera a todos los del colectivo que dicen representar) y que muestran un menosprecio abominable sobre las luchas de los demás, además de colocar palos en las ruedas que impiden avanzar en los derechos e incluso permiten dejar algunos en el camino.

No es desconocido que algunos sindicalistas despreciaban “la toma y el deje”, a pesar de que era una mejora específica para quienes supuestamente representan, o también las 37.5 horas semanales, que supondría bajar la jornada a 7 horas y 30 minutos 100 años después de la Huelga de la Canadiense.

¿Quién iba a decirles a aquellos que lucharon por sus derechos (y que nosotros hemos heredado) que 100 años después estaríamos así?

ROMPE CON QUIEN TE ENGAÑA Y TE TRAICIONA.
ELIGE CGT