Se aproximan las elecciones sindicales y el reverso adaptativo o tenebroso de la realidad, intenta encubrir lo que coloquialmente conocemos como mentira. Se inicia la vorágine de denuncias y conflictos colectivos que antes dormían el sueño de los justos en un cajón olvidado; lanzan comunicados a tutiplén, donde antes habitaba el silencio; hacen promesas con derechos reconocidos pero que jamás se reivindicaron con ningún escrito ni demanda judicial; piden una subida salarial para el 2018 a la que renunciaron por el abono del 1% pasado; sacan lustre a sus magníficas conexiones con las distintas Direcciones de las empresas con las que facilitarán de forma inmediata cualquier problema individual, mientras que en 3 años y poco por lo único que han velado han sido por sus intereses personales y no por el bien común. Podemos seguir con este corolario hasta llenar un libro.

Es sano recordar que la implantación del I Convenio del Grupo Renfe introdujo en las empresas la injustica y la precariedad, se implantaron las distintas escalas salariales (a igual trabajo menos dinero), se crearon las becas (la precariedad más cruda), se instituyeron las residencias transitorias (ocupación de plazas que no salen a concurso y el consiguiente desarraigo), dejaron de identificarse las plazas en los concursos funcionales y de movilidad (indefensión total, incertidumbre absoluta y posibilidad de chanchulleo); se apostó por los procesos de Desvinculación en lugar de otros modelos más justos de jubilación anticipada, se abonó el campo para las externalizaciones y privatización de servicios que antes se prestaban con trabajadores/as de la empresa, pasando a prestarse por empresas paralelas y cuyos dirigentes fueron directivos de Renfe con una “gran relación” sindical… Un despropósito auténtico para los intereses de los trabajadores y trabajadoras.

Tras aquella larga negociación del convenio, CGT sometió a votación entres sus afiliadas/os la firma o no del mismo. Una consulta obligada en nuestro funcionamiento y a la que la afiliación dijo: NO, no al actual Convenio Colectivo (anexamos acta y comunicado).

CGT fue y es, el único sindicato presente en el actual comité de empresa que no firmó el I Convenio Colectivo. Sí lo firmaron: SEMAF, CCOO, UGT Y SF.

CGT es y ha sido, el único sindicato que ha dicho NO, a la precariedad; NO, a las externalizaciones; NO, a las privatizaciones; NO, a las categorías de ingreso; NO, al sistema de becas; NO, a la indefensión; NO, a gestionar la pérdida de derechos; NO, a la pérdida de poder adquisitivo.

Un tal Gandhi dijo en cierta ocasión que, “más vale ser vencido diciendo la verdad, que triunfar con la mentira”. Ayer, hoy y mañana, nuestra presencia en el CGE (2 miembros de 13) mantendrá la postura que emane de la decisión de sus asambleas y hasta ahora, esas asambleas dicen SÍ, al empleo de calidad; SÍ, a la eliminación de las escalas salariales en un mismo puesto de trabajo; SÍ, a la internalización de cargas de trabajo; SÍ, a la transparencia en los concursos funcionales y de movilidad; SÍ, a una salida anticipada de la empresa con todos los derechos para los nuevos ingresos; SÍ, a una nítida promoción interna y SÍ, a la subida salarial revisable de acuerdo al IPC.

“Si me engañas una vez, tuya es la culpa. Si me engañas dos, la culpa es mía”

¡AFILIATE! CGT, DIGNIDAD, COHERENCIA Y LUCHA